Los mayores nos enseñaron que la vida del árbol es la vida del PUEBLO. Si el pueblo se aparta mucho de la seguridad del árbol, se olvida de comer frutos, o si se vuelve contra el árbol y lo trata de destruir, una gran tristeza caerá sobre él.MUCHOS SE AFLIGIRÁN. LA GENTE PERDERÁ SU PODER. DEJARÁ DE SOÑAR Y DE TENER VISIONES. Empezarán a discutir por trivialidades. Ya no sabrán decir la verdad ni ser honestos los unos con los otros. Olvidarán cómo vivir en su propia tierra. Sus vidas se llenarán de ira y tristeza. Poco a poco se envenenarán a sí mismos y a todo lo que tocan.
Los mayores dijeron que estas cosas sucederían, pero también dijeron que el árbol no moriría jamás.
Y mientras vive el árbol, VIVIRÁ EL PUEBLO. Dijeron que llegaría un día en que el pueblo despertará de nuevo, COMO DE UN LARGO SUEÑO producido por una droga; empezará de nuevo a buscar el árbol sagrado. Al principio su búsqueda será temerosa, pero poco a poco entenderán cuán importante es.
Ya es hora de volver.
Ya es hora de volver.
